Si las mascotas necesitan vacaciones, trámites para sacarlas del país, recomendaciones sobre vuelos y hoteles pet friendly.
Si ya probó con las flores de Bach, la terapia canina, el paseador y los juguetes de goma, tal vez la última batalla que le queda para combatir el estrés de su mascota sea llevarla de vacaciones.
Sacar un perro o un gato de la Argentina no es complicado, salvo algunas excepciones. Cada nación fija libremente los requisitos de documentación sanitaria necesaria para ingresar animales vivos, y lo mejor es informarse bien según el destino que piense visitar. Para eso, es necesario tener un certificado veterinario internacional que emite el Lazareto, organismo dependiente del Senasa ubicado en Dársena Sur. Es allí donde le exigirán los papeles que tendrá que presentar según el país de destino.
Los requisitos básicos para emitir el pasaporte del animal son contar con el comprobante de la vacuna antirrábica y un certificado de buena salud emitido por un veterinario privado. Esto es suficiente para ingresar, por ejemplo, en Brasil o Chile. El valor del trámite es de $ 15,84, y el certificado tarda 24 horas. También hay posibilidad de hacer un trámite urgente, por el que se paga un monto adicional para obtener la autorización en el día.
Algunos países piden más requisitos. Por ejemplo, Uruguay exige además una certificación de desparasitación contra tenias, mientras que Estados Unidos pide un comprobante donde conste que el animal está libre de gusano barrenador.
En todos los casos, el certificado internacional debe hacerse a último momento. Una vez emitido en el Lazareto este pasaporte, su validez es de cinco o diez días, según cada país.
Para llevar a su mascota a Europa, tal vez quiera pensarlo dos veces. Además de los dos requisitos básicos, el Viejo Continente exige que el animal haya permanecido como mínimo seis meses en la Argentina antes de viajar y tenga un microchip del tamaño de un grano de arroz. Aún hay más restricciones si se trata de volar, por ejemplo, al Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica.
Una vez obtenido el certificado internacional, habrá que afrontar el costo del pasaje aéreo, que difiere según cada aerolínea. Algunas cobran por cada kilo del animal, mientras otras tienen una tarifa por kennel (jaula). Si la idea es, por ejemplo, llevar a un descendiente de Rin Tin Tin a descansar a las playas de Miami, las aerolíneas americanas cobran por kennel y cuesta de US$ 150 (hasta 45 kg) a US$ 200. Aerolíneas Argentinas cobra en cambio por peso, a razón de US$ 12 cada kilo (incluido el peso de la jaula). Si en cambio prefiere llevar un animal a Brasil (o cualquier lugar de América del Sur), TAM cobra un 1% del precio de la tarifa por cada kilo que pese la mascota.
Con excepción de los lazarillos, hoy la política general de muchas compañías aéreas es prohibir las mascotas en la cabina, si bien hay algunas que aún lo permiten. En esos casos, en general son perros de hasta cinco o diez kilos y... a rezar por su buen comportamiento.
Una vez en el destino, el desafío es conseguir dónde alojarse. Para eso, una página Web reúne los hoteles pet friendly. El sitio Se admiten mascotas ( www.seadmitenmascotas.com ) lista los hoteles del mundo de una a cinco estrellas donde perros y gatos son bien recibidos. También está la versión en inglés ( www.petslovershotels.com ), y otras páginas enfocadas a cada país en particular, como lo hace Pet Friendly Hotels ( www.pet-friendly-hotels.net ) con los alojamientos de Estados Unidos.
Pero si se trata de servicios para su mascota, ni siquiera hace falta que usted viaje en el vuelo con ella. Travel Dogs, una empresa argentina con 12 años de trayectoria ( www.traveldogs.com.ar ), ofrece el transporte de mascotas solas o acompañadas a todo el mundo. "A veces las mandamos solas como carga, pero muchas debemos acompañarlas con nuestro personal. Cuando un perro viaja con alguien como equipaje acompañado se ahorra los trastornos y costos de aduana en el destino. Incluso en algunos lugares la aduana es muy exigente y costosa, en estos casos si viaja solo el perro puede llegar a quedarse siete u ocho horas más dentro del kennel hasta que se terminan los trámites. Este caso se da por ejemplo en Ecuador y México", cuenta Daniel Torres, gerente general de Travel Dogs.