ACOSO SEXUAL
Por Gustavo Bossert- (Losada)- 136 páginas- ($16)
Prestigioso jurisconsulto y ex miembro de la Suprema Corte de Justicia, función que honró con inalterable probidad e independencia de criterio, Gustavo Bossert es uno de los autores de un proyecto de penalización del acoso sexual que espera su aprobación en el Congreso. Esa forma agresiva de machismo, que innumerables mujeres han padecido y continúan padeciendo en sus lugares de trabajo, constituye una lacra que ha inspirado a Bossert una novela que, más allá de su carácter testimonial y su propósito de denuncia, revela una capacidad literaria de la que el autor dio ya suficiente prueba en novelas como Los sirvientes (traducida y reeditada en Francia con el título Les domestiques ), El rey petizo , El atropello y varios libros de cuentos. Obras, algunas de ellas, que merecieron distinciones nacionales e internacionales.
El hombre de leyes da paso aquí, una vez más, al narrador, al hábil urdidor de una trama y unos personajes palpitantes, vivos, cuyas peripecias transmite a través de un crescendo dramático, angustioso, que logra plenamente su objetivo. El relato se enmarca en una época que está sugerida por alusiones bastante explícitas: las privatizaciones, la venta a precio de chatarra de los recursos y bienes del país, la desindustrialización y el desempleo. "Un país -dice Bossert- arrasado en la fiesta del presidente y sus amigos".
Uno de esos "amigos" es Zappo, alto funcionario (aunque redondo y achaparrado) en las oficinas del ministerio donde se desempeña Marisa, estudiante de ingeniería que ha ingresado a la repartición para realizar tareas menores. Ella aspira a ocupar más importantes cargos cuando se reciba y cumplir un sueño, que es construir un puente que el pueblo de provincia del que procede necesita. En su trabajo tropezará primero con la molicie, la ineptitud y las artimañas de una burocracia donde no se trabaja sino que "se hace como" y luego, con el acoso del director Pesante, viejo, fofo y presuntuoso, así como el de su superior jerárquico, el desfachatado y chantajista señor Zappo, ambos atraídos por la hermosa y fresca juventud de la nueva empleada.
Otros personajes son Esteban, compañero de Marisa; la amiga Matilde y su novio Hernán, la sufrida Luci, víctima también del acoso sexual del señor Zappo y de los reproches de su marido. Todos ellos conforman un grupo humano que si bien interviene a la manera de los actores secundarios, apuntala la acción y exhibe una variada gama de sentimientos y reacciones que se vinculan directamente con la desdichada experiencia de la protagonista.
El tema que se anuncia ya desde el título -de gran actualidad , aunque de antigua data- aparece tratado en una historia cuya verosimilitud y tenso desarrollo no dejarán que el lector abandone la lectura hasta llegar a la página final.