Entrevista Daniel Melingo y Lions In Love La banda del ex Abuelo de la Nada se reúne para un show en Buenos Aires.
A la manera de esos embutidos que demandan especial estacionamiento, Lions In Love tuvo que dejar transcurrir una década y media para contemplar cómo sus dos únicos e irresistibles discos fueran saboreados de la forma que merecían. Armando su cuartel general en el epicentro de la fiesta madrileña, Stefanie Ringes, Daniel Melingo y Pablo Guadalupe supieron ser la respuesta latina al descontrol de “Madchester” (¿Recuerdan? Stone Roses, Happy Mondays, The Charlatans y demás). Por su ADN corrían rock, house y reggae, pero también el flamenco y el tango.
En las manos de estos tres expedicionarios del pop, Lions In Love se había convertido en un manjar adictivo para la escena europea de finales de los ochenta y principios de los noventa. Como siempre sucede en estos casos, Argentina apenas si pudo oler la fragancia que emanaban aquellos leones en celo y, además, se perdió un capítulo fundamental en el peregrinaje del Sr. Melingo.
Precisamente, con el propósito de revelar ese secreto que estuvo tan bien guardado durante casi quince años, los Lions In Love cierran filas junto a un elenco estelar para revivir sus días dorados y documentar esta reunión en un disco en vivo. “Nuestro destino era volvernos a juntar, no diagramamos nada. Por otro lado, hacía rato que nos debíamos esto… Lions In Love es un fuego que nunca se apagó adentro nuestro”, apunta el propio Melingo con la cuota de mística que supo adosarle a cada uno de sus proyectos.
¿Alguna vez sintieron que estaban adelantados a la época en que salieron? DM : Realmente, hacíamos lo que nos salía del culo, como dicen en España. Estábamos mucho en el estudio y teníamos el concepto de DJ para trabajar, a pesar de que éramos un grupo de rock. La música que hacíamos era pura psicodelia, era como un soundtrack medieval, algo siempre muy experimental.
SR: Creo que ese primer disco fue como un puente entre los ochenta y los noventa. Ya en el segundo disco estamos definitivamente dentro de los noventa. Ahí, entró el house y hasta había hip hop.
DM: También, estábamos muy influenciados por todo lo que publicaba el sello 4AD. Incluso, el único demo que mandamos a un sello, se la mandamos a ellos. Por otro lado, en esos días, Inglaterra estaba a full con la movida Madchester y nosotros encontramos esa dirección sin conocer de qué se trataba. Éramos tan amplios que yo sentía que no había un público que pudiera seguir nuestra música. Sí, estábamos completamente desfasados. Incluso, nosotros metíamos hasta flamenco y eso no era aceptado en el rock, era vanguardia pura.
SR: Eramos como esponjas que absorbíamos todas las corrientes musicales que giraban a nuestro alrededor.
¿Les simpatiza el rótulo de “Grupo de culto”? DM : No sé, me suena como a pobre, a tipos que no tienen ni un mango para comprarse un vino. Creo que todos nos ponen ese rótulo, porque en realidad nunca nos fue bien.
SR : Un editor de una revista importante de la época, nos decía que éramos un Grupo oculto (risas).
PG : Pero, teníamos los bolsillos llenos de… gloria (risas) ¿Creen que al rock le hace falta la vuelta de Lions In Love? PG : ¿A quién? ¡Nos hace falta a nosotros!
INFORMACION
Acompañados por personalidades del calibre de Willy Crook, Hugo Lobo de Dancing Mood, Miguel Zavaleta y el violinista de Bajofondo, Javier Casalla, los Lions In Love volverán a encontrarse sobre un escenario después de quince años. La cita está pautada para el domingo 12 de diciembre en Niceto Club.