Zapatero decretó el estado de alarma en España por una huelga aeroportuaria
El presidente tomó la decisión ante el caos generado por el paro de los controladores aéreos, tras el anuncio de nuevos ajustes en la economía; es la primera vez que se toma la medida en la historia ibérica
MADRID.- El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, decretó esta mañana el estado de alarma generado por el paro de controladores aéreos tras los anuncios de nuevos ajustes en la economía ibérica. Se trata de la primera vez que se toma esta medida en la historia de la democracia española.
El estado de alarma durará un máximo de 15 días, informó en una conferencia de prensa el ministro del Interior y vicepresidente primero, Alfredo Rubalcaba, al finalizar la reunión extraordinaria de ministros.
Además, varias compañías aéreas como KLM, Air France, EasyJet y Ryanair anularon esta mañana sus vuelos de origen y destino a Madrid, indicó el organismo de gestión aeroportuario español, AENA, en el aeropuerto de Madrid-Barajas.
Las medidas anunciadas ayer por el gobierno español elevaron el nivel de conflictividad social en el país. Entre las decisiones más importantes, se contemplan rebajas fiscales a las pequeñas y medianas empresas (pymes), el alza de impuestos al tabaco, la privatización parcial de la gestión de los aeropuertos y de la sociedad pública de loterías, la desaparición de la ayuda de larga duración a los desempleados y la eliminación de beneficios a algunos empleados estatales.
Entre esos últimos trabajadores están los controladores aéreos, que, tras la reunión del Consejo de Ministros, comenzaron una inesperada "huelga", abandonaron sus lugares de trabajo y paralizaron así la totalidad del espacio aéreo de España. Lo hicieron justo cuando comenzaba un fin de semana largo, por el festejo del Día de la Constitución, pasado mañana.
Los controladores reaccionaron así a la decisión del gobierno de aplicarles un nuevo horario reglamentario, destinado a ordenar y recortar los gastos de la gestión de aeropuertos. El plan oficial obliga a esos empleados a tener más de 1600 horas de trabajo efectivas y no les permite incluir allí las horas de permisos familiares o de baja por enfermedad.
La imprevista huelga por la eliminación de beneficios de los controladores perjudicó a más de 330.000 viajeros que ayer abarrotaban, sin respuestas, los aeropuertos españoles. En respuesta, el gobierno ordenó a los militares tomar el control del tráfico aéreo, y anoche la situación se empezaba a regularizar.
El plan de ordenamiento de la gestión aeroportuaria también incluye la privatización hasta un 49% de la red de aeropuertos españoles, entre ellos los de Madrid y Barcelona.