Según un diario londinense, Scotland Yard sabe dónde está el fundador de WikiLeaks y espera instrucciones para detenerlo; la Justicia sueca, que lo acusa de abuso sexual, rechazó un pedido de su defensa para evitar un arresto
LONDRES.- (EFE) El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, sobre quien pesa una orden de detención internacional por acusaciones de abuso sexual en Suecia, está actualmente oculto en el Reino Unido, asegura hoy el diario The Independent .
Scotland Yard lleva más de un mes en contacto con sus abogados y sólo espera recibir instrucciones para proceder a su arresto, dice el medio.
La Agencia contra el Crimen Grave y Organizado del Reino Unido (Soca, por sus siglas en inglés) recibió la orden de Interpol, pero hasta ahora no autorizó su detención, sin la cual no puede actuar la policía británica, debido a un error en la orden. Por eso, la policía sueca anunció que emitirá una nueva.
En tanto, la Corte Suprema sueca se negó a examinar un ecurso presentado por su defensa para evitar ser apresado.
Assange, de 39 años y nacionalidad australiana, dio a la policía británica sus datos de contacto cuando llegó a suelo británico en octubre último.
Fuentes policiales confirmaron al periódico que tienen su número de teléfono y saben dónde se encuentra (se cree que en algún lugar del sureste de Inglaterra).
Los amigos de Assange afirman que pasó tiempo últimamente tratando de proteger el portal de WikiLeaks de los reiterados ataques de ciberpiratas, después de que difundiera al menos 250.000 documentos del Departamento de Estado norteamericano.
Anoche se supo que Amazon había cedido a las presiones del Senado estadounidense y dejó de acoger Wikileaks en sus servidores, a los que Assange había recurrido temporalmente.
Las acusaciones. Por su parte, su equipo legal, del que forma parte el británico Mark Stephens, presentó un recurso ante el más alto tribunal sueco para impedir su extradición a ese país.
Su abogado Stephens acusó la pasada noche a la fiscalía sueca de no haber cumplido las obligaciones legales mínimas como son informarle de las acusaciones de que es objeto.
"Dado que Suecia es un país civilizado, me veo obligado muy a mi pesar a sacar la conclusión de que no se intenta un proceso legal contra él sino que se trata de una persecución", dijo Stephens.
"Nada indica que (Assange) sea un fugitivo. La policía y los servicios de seguridad saben perfectamente donde está", agregó su defensor.