Cáncer de piel, el que más crece en las últimas décadas
Son cifras oficiales a nivel mundial; la causa principal es la exposición indiscriminada al sol; testimonio de un joven que, sin antecedentes familiares, contrajo la enfermedad
"¿Nos juntamos a tomar sol?". Para la dermatóloga Ana de Pablo la frase es un pecado para la salud y no se cansa de decir que sería ideal que no existiera la práctica de tirarse al sol. "Uno se broncea cuando está al aire libre haciendo otra actividad", señala, y aclara que, aún en esos casos, es imprescindible usar protección. Enseguida, como defensora del cuidado de la salud, De Pablo detalla los riesgos de la exposición desmedida, que van desde manchas y quemaduras importantes hasta cáncer de piel.
Según cifras oficiales, la incidencia mundial del melanoma (el cáncer de piel más peligroso si no se lo diagnostica a tiempo) aumentó en las últimas décadas más que cualquier otro tipo de cáncer. Especialistas de la Sociedad Argentina de Dermatología coinciden en que la causa principal de este incremento son los hábitos crecientes de exposición indiscriminada al sol y a las fuentes artificiales de radiación ultravioleta (RUV) como las camas solares. Así, si bien el melanoma es el tercer cáncer de piel en frecuencia (representa el 10%), causa el 75 % de las muertes por cáncer cutáneo.
Mauro Villanueva, de 31 años, cuenta que desde muy joven se "freía" durante los días de vacaciones que pasaba en la playa. "Me tiraba al sol y me ponía aceite para broncearme más", recuerda. Cuando le apareció aquella mancha debajo de la axila, una especie de lunar con forma de cucaracha, su familia le insistió para que viera un dermatólogo. "No lo podía creer: era cáncer de piel", dice, y muestra la cicatriz del melanoma que le sacaron hace ya tres años.
Como Mauro, muchas de las personas a las que les aparece cáncer de piel no tienen antecedentes familiares de esta enfermedad. "Fueron las horas de estar sin protección", explica en función de lo que le informó su médica. Por este motivo, su relación con el sol cambió por completo desde entonces y cuenta que se volvió un promotor de la prevención. "Todos mis allegados están más conscientes, se ponen protección cuando van al sol y los que tenían lunares o piel muy blanca se hicieron un control; es como que hasta que no le pasa a alguien cercano no tomás noción".
El dermatólogo del Instituto Universitario Cemic Andrés Politi, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, señala que lo más importante de casos como los de Mauro es atenderlos a tiempo. "No alcanzó a producirse metástasis, algo que puede terminar con la vida de los pacientes", alerta.
Sin embargo, los controles para quien tuvo cáncer de piel deben ser regulares durante varios años. "Hay casos en los que no vuelve a aparecer nada; otros en los que van apareciendo otros tumores y tenemos que seguir extirpando", relata, y habla de pacientes que fueron intervenidos hasta 20 ó 30 veces.
Otros males del sol. La especialista De Pablo, miembro del staff del Hospital Universitario Austral, agrega que además del cáncer de piel, numerosos males se asocian a la exposición solar desmedida. "El sol puede desencadenar ciertas enfermedades del colágeno, erupciones, quemaduras, manchas que a veces se confunden con pecas pero son lentigos" , enumera a modo de ejemplo. Y resalta algo que suele preocupar sobremanera a quienes se acercan a la consulta: el envejecimiento prematuro.
"Uno ve mujeres jóvenes que son como pasas. Cuando se les pregunta, cuentan que nunca se cuidaron su piel al exponerse al sol", relata la médica. Y remata: "El sol es el factor que más envejece la piel".
Por Verónica Dema
De la Redacción de lanacion.com
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