Un experto nos da tips para aplicar un tono claro sobre otro oscuro; tomá nota y sumá tus ideas
Enfrentar la tarea de repintar una pared no parece imposible, aunque en algunos casos puede complicarse por diferentes razones, como cuando contamos con pinturas descascaradas, entizadas pulverulentas, manchas difíciles de tapar o colores muy intensos que, luego de un determinado tiempo de uso, llegan a cansarnos.
Es importante entonces recordar algunas características de las pinturas para lograr cubrir de manera rápida un tono de alta intensidad con un color claro o de los denominados pasteles.
La tecnología de las pinturas ha variado sustancialmente en los últimos años; hoy las pinturas no requieren tanta dilución como antes. Y no es porque resulten de peor calidad, sino que los espesantes que se utilizan ya no requieren de excesiva dilución para que ésta se deslice adecuadamente y no salpique. A la vez, aportan una cantidad de producto mucho mayor que en otros tiempos.
Este fenómeno denominado Reología ha dotado a las pinturas actuales de una mayor capacidad cubriente logrando ocultar con mayor facilidad los colores anteriores. Resulta claro que esto está unido a la capacidad del aplicador de dejar una película uniforme sobre la superficie y al cuidado de no estirarla demasiado ni caer en el exceso de dilución.
Hay una técnica de aplicación denominada "Z" o "N", por la forma en que con el rodillo cubrimos el paño, con la que se va aportando la pintura para luego desplazarla al resto de la superficie. Esta técnica nos permitirá conseguir un mayor poder cubritivo y la mejor nivelación, con un mínimo salpicado.
Otro de los consejos que podemos ofrecerles para cubrir una superficie de tonalidades intensas es entonar ligeramente el color de acabado con un toque de negro u ocre; así aumentamos la capacidad cubritiva del producto. Si la pintura tiene alguna coloración específica (verde, azul, rojo), lo mejor es agregarle unas gotas de ese tono a la primera mano para que resulte concordante con el tono final.
Por último, recuerden humedecer ligeramente el rodillo con agua antes de mojarlo en la pintura; esto favorece su deslizamiento y genera espesores parejos.
Por Julio García Krieger.
Especialista de Colorshop.