Scott Henderson, Jeff Berlin y Dennis Chambers. El trío dio un concierto con toques de exhibición.
El éxito de público en la primera de las dos funciones del sábado pasado del trío formado por el guitarrista Scott Henderson, el bajista Jeff Berlin y el baterista Dennis Chambers se puede intentar explicar con dos datos. Primero, la convocatoria se basó en sus trabajos previos y no por su reciente y breve actividad como grupo. Segundo, buena parte de la audiencia eran estudiantes de música. Los tres suelen realizar clínicas musicales y el show resultante se pareció un poco a la parte de éstas donde el músico pasa a tocar en ensamble aplicando los conceptos exhibidos.
Si de exhibir se trata Henderson, el integrante con más seguidores, mostró su velocidad, el manejo de su pedal de volumen y su uso de la palanca de vibrato. Su guitarra tenía el mismo diseño y color que una de las de Jeff Beck, un maestro no sólo en control de volumen y uso de palanca sino también en buen gusto y mesura, dos factores que no son materias en el GIT, instituto donde Henderson es profesor.
En el comienzo con All Blues, una de las joyas del Kind Of Blue de Miles Davis, Henderson no se molestó en exponer correctamente el breve tema ni mostró nada de la económica sabiduría (o en el caso de John Coltrane, la velocidad como un recurso más) de los solistas originales. Anunciando una constante, el espacio para solos de Berlin y Chambers fue menor, convirtiendo al evento en una variación all star de los habituales tríos de Henderson.
El resto del repertorio estuvo basado en estandartes del post bop de los sesenta (Fee Fi Fo Fum y Footprints de Wayne Shorter) y el jazz rock de los setenta y ochenta (tres de Weather Report: Mysterious Traveller de Shorter y Sightseeing -enganchada con unas vueltas de blues- y D Flat Waltz de Joe Zawinul; Actual Proof de Herbie Hancock y Stratus de Billy Cobham). La improvisación durante los bises sobre el clásico cántico de Woodstock fue la única licencia en un recital donde se escuchó un tema menos de lo esperado, probablemente debido a la demora con que arrancó, producto de una falla en el equipo de Berlin.
Lo mejor estuvo en Chambers, como cuando sobre un ostinato de guitarra y bajo voló sobre su pequeño kit en Mysterious Traveller y en Stratus, más conocida para otras audiencias por ser la base de Safe From Harm de Massive Attack; o por su inventiva como acompañante al, por ejemplo, sostener parte del solo de Berlin en Sightseeing únicamente con hi-hat y bombo. Berlin mostró un aceptable español -su esposa es venezolana- y aportó en solitario su arreglo, popular entre los estudiantes de bajo, de Tears In Heaven de Eric Clapton, que incluyó el pellizqueo de armónicos popularizado por Jaco Pastorious.
El público salió complacido con encontrar lo que había ido a buscar. Aunque el recuerdo de la visita del año pasado de Larry Coryell acompañado por una base de pedrigree similar (Victor Bailey y Alphonse Mouzon, dos ex Weather Report) demuestra que estos tríos son mucho más satisfactorios liderados por un guitarrista con mejores ideas y menos ego.