Los errores y las carencias habituales de los emprendedores. Los consejos de los exitosos y el apoyo que puede dar el Estado.
Desde fines de los 90, en la ciudad de Buenos Aires se crean entre 10 y 15.000 nuevas empresas cada año, pero la mayor parte cae a poco de andar. Las causas del fracaso hay que buscarlas en la falta de acceso a financiamiento, dificultades para diseñar un plan de negocios consistente, poco conocimiento del mercado y escasa capacitación en gestión de negocios.
Convocados por iEco, Sonia Bunge (32), socia de Bathinda (confección de ropa de cama) y Ariel Brunetto (30), director de Aquadize Studios (aplicaciones gráficas para videojuegos y animación 3D), debatieron junto al subsecretario de Desarrollo Económico porteño, Gustavo Svarzman, sobre los mayores obstáculos que encuentran los emprendedores para desarrollarse. Estos son algunos pasajes de la charla realizada en el marco del Día del Emprendedor Porteño, celebrado el 18 de noviembre.
--¿Este es buen momento para iniciar un nuevo negocio?
* Svarzman: Hay que saber que hacer negocios es difícil y mucho más en la Argentina, donde hay mucha burocracia y, además, el mundo de los negocios es muy competitivo. Y eso que, por suerte, esta vez la macroeconomía juega a favor.
* Bunge: Por ahí la macro hoy no juega en contra, pero la incertidumbre es una variable que te acompaña siempre.
* Brunetto: En el caso del software, esa incertidumbre nos da también la habilidad de poder adaptarnos a cosas inesperadas y quizás por eso los servicios que se brindan desde Argentina son valorados afuera.
* Svarzman: El coaching (asistencia de ONG especializadas) es clave porque en general se trata de gente joven, que tiene pocas horas de vuelo, pocas espaldas financieras y escaso conocimiento del mercado. Desde la Ciudad apuntamos a integrar a los emprendedores a una red, vincularlos con instituciones, con emprendedores, capacitarlos.
--Como emprendedores ¿cuál es el principal obstáculo?
* Brunetto: Por ejemplo, todavía no logramos que un banco nos dé una tarjeta de crédito, y como somos una firma de software y muchos insumos se compran por Internet, la tarjeta es clave.
* Bunge: Sí, es así. Trabajé muchos años en relación de dependencia y por mis trabajos tenía varias tarjetas de crédito que hoy tienen cinco veces más de límite que mi tarjeta de Bathinda. Este año vamos a facturar cerca de un millón de pesos, pero tengo sólo $3000 en la tarjeta de crédito.
--Se crean muchas empresas por año, ¿por qué pocas sobreviven?
* Svarzman: Diría que las causas son dos: la inexperiencia y la falta de conocimiento específico; y por otro lado, las restricciones para acceder a financiamiento. Pero esto pasa en todos los países, porque la tasa de mortandad y de riesgo, claro, de las nuevas empresas es mucho más alta. Un tema importante en programas de fomento de esta actividad es cómo encontrar emprendedores en proyectos viables.
* Brunetto: En software hay muchas ganas de hacer algo pero a veces se pierde de vista el negocio, entonces se acaba el capital inicial y se termina por abandonar el proyecto. Es clave hacer lo que uno quiere pero también lo que el mercado busca.
* Svarzman: La universidad enseña ciertas cosas pero normalmente no enseña a hacer negocios. Esto es una cosa bien diferente que requiere tener conocimiento específico, aptitud personal para emprender y la vocación para hacerlo.