Un aliado de alta tecnología para acciones de marketing
Animal Print se especializa en impresiones digitales para empresas
"Todos en algún momento nos queremos destacar", dice Nicolás Sande, de 38 años, dueño de Animal Print, "una empresa de desarrollo que genera productos localmente para ayudar a las marcas a promocionarse y a destacar sus productos para vender más".
Con el concepto de "marketing de alta definición", Sande y Ariel Taiba, su socio de 38 años también, buscan no sólo diferenciarse, sino también imponer un modelo de marketing que apunte a las máximas aspiraciones de una empresa.
Animal Print comenzó en 2006 ofreciendo lo que aún hoy es su caballito de batalla: la tecnología de impresión lenticular, que permite diferentes efectos, como 3D -imágenes tridimensionales en un plano-, zoom -una misma imagen que aumenta y disminuye su tamaño, dando sensación de movimiento-, flip -un cambio simple en la imagen-, motion -similar a una secuencia en video-, morph -un cambio gradual de una imagen en otra, para provocar una metamorfosis.
Los emprendedores se conocieron en la Universidad de Buenos Aires cuando comenzaron la carrera de ingeniería. "Ambos éramos futuros ingenieros, aunque no ocurrió finalmente", indicó Sande, quien dejó sus estudios para dedicarse a la música y a trabajar vendiendo equipamiento de alta gama de impresión digital. "Tenía una empresa que vendía las maquinarias, y que en 2001 la compró HP; entonces comencé a trabajar para ellos en Brasil. En 2003 me fui de HP y regresé a la Argentina para empezar un proyecto que luego devino en esto", agregó.
Una vez en el país comenzó a investigar sobre la tecnología de impresión lenticular, que en el mercado no se había desarrollado al menos "de manera seria y profesional", según su visión. Mientras, como Taiba tenía una empresa de impresión que hacía la matriz de la industria gráfica y conocía en profundidad el tema, Sande le derivaba todas sus consultas técnicas.
Finalmente, decidieron trabajar juntos. "Los dos teníamos experiencia en la gráfica; él se desarrolló por el lado de planeamiento de equipo, y yo en la provisión de servicio. No fue que nos juntamos porque queríamos hacer algo juntos, sino que necesitábamos la complementación del otro para descifrar y desarrollar esta tecnología", señaló Taiba.
Así también dividen sus funciones dentro de la empresa: "Yo me encargo, principalmente, de llevar adelante lo comercial, más volcado al cuánto se puede vender un producto, y Ariel más desde lo que se puede o no hacer. Obviamente, llevamos juntos la estrategia y, como los dos somos muy inquietos, el desarrollo es compartido", dijo Sande.
En 2004 se juntaron a investigar sobre la tecnología; luego, en 2005, tuvieron las primeras experiencias comerciales con el lenticular, pero ya en 2006, con una inversión total de 60.000 dólares, le dieron "un vuelco de energía al tema" y empezaron a reconocer los materiales, proveedores de tinta, programas, hicieron cursos para capacitarse, todo en pos de lanzarse de manera formal al mercado.
"Hoy, si bien lo lenticular es nuestro caballito de batalla, también apuntamos a introducir lo que es el marketing de alta definición, una categoría de lujo dentro de la gráfica que es para ciertas ocasiones. Quizá las empresas no lo pueden hacer siempre, pero todos en algún momento nos queremos destacar, y nosotros damos esa opción", indicó Sande.
Asimismo, Taiba explicó: "Arrancamos hacia lo lenticular, pero luego comenzó a ocurrir que los clientes comenzaron a consultarnos por otro tipo de cosas no convencionales. Nuestra característica es: si lo podemos desarrollar, lo hacemos. Tenemos casos en que nos hemos encargado de la logística de un cliente, hacemos todo en función de solucionarle al cliente las situaciones típicas de una campaña de marketing o promocional en general".
Además de ofrecer trabajos con la tecnología lenticular -que se puede aplicar donde la empresa decida, ya sea en un artículo de marketing, como una postal o un vaso, o en una publicidad en la vía pública o un centro de venta-, Animal Print también tiene la maquinaria para imprimir sobre maderas, plásticos, acero, vidrio o telas.
"Podemos personalizar un vidrio, pero no salimos a ofrecerlo porque todavía somos una empresa pequeña y nuestro crecimiento tiene que ser paulatino. Nos planteamos ser los mejor en esto y hacia allá vamos", afirmó Sande.
Actualmente, con una facturación de 1,3 millones de dólares anuales, Animal Print exporta a varios países de América latina y tiene como próximo paso localizar el negocio en Brasil, con socios de allá, para principios del año próximo.
Diez años de un programa para jóvenes
El programa Desafío Joven celebrará sus diez años de existencia con dos jornadas en las que expondrán los proyectos desarrollados por los participantes en su trayectoria. La llamada Feria de Proyectos se realizará el 1° y el 2 de diciembre en el Centro Cultural Borges, donde también se hará un taller para emprendedores, que ofrecerá herramientas para poner en marcha, mantener y administrar nuevos emprendimientos, y una ronda de negocios entre los participantes. El programa, destinado a jóvenes emprendedores, es llevado adelante por Shell Argentina y la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).