Según los economistas de la oposición, la suba de precios es la principal amenaza que enfrentará la economía el año próximo
La titánica tarea de bajar la inflación real a un solo dígito para fines del próximo gobierno aparece como el principal desafío de los partidos políticos de oposición durante la próxima gestión presidencial.
Cuando falta poco más de un año para el recambio de gobierno, la mayoría de los espacios partidarios que aspiran a ganarle al kirchnerismo creen que el contexto internacional debería asegurar una transición ordenada. Del otro lado, las amenazas giran en torno a la creciente tensión social y de los temores a una fuerte devaluación luego del actual período de tipo de cambio semifijo.
Referentes económicos clave del PJ no kirchnerista, el radicalismo, Pro, la Coalición Cívica y Proyecto Sur dialogaron con La Nacion sobre el escenario que se puede presentar a fines de 2011 y cuáles podrían ser las primeras medidas del próximo gobierno, en caso de ganar.
Aun cuando todavía no estén definidas las candidaturas presidenciales, todos trabajan en términos técnicos, con una preocupación primordial: la inflación, que tanto le cuesta reconocer al actual gobierno.
Federico Sturzenegger (presidente del Banco Ciudad) y Néstor Grindetti (secretario de Hacienda porteño) por el PRO; Jorge Todesca, por el PJ federal; Adrián Ramos, por la UCR; el diputado y ex presidente del BCRA Alfonso Prat-Gay, por la Coalición Cívica, y el legislador Claudio Lozano por Proyecto Sur, fueron los encargados de combinar el diagnóstico con las recomendaciones.
Economista consultado por varios precandidatos presidenciales, Carlos Melconian, también aportó su visión. Todos coincidieron en señalar la importancia de recrear la gestión técnica del Ministerio de Economía y del índice de precios al consumidor (IPC), cuya medición está a cargo del cuestionado Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Ramos, líder del equipo económico del comité nacional de la UCR y que acompaña al precandidato Ricardo Alfonsín en sus reuniones, señaló cuatro ejes clave: "La inflación desalienta inversiones; las cuentas públicas presentan un déficit encubierto, financiado con dinero del Banco Central y la Anses; no hay acceso barato al financiamiento, y hay falta de diversificación productiva, con cuellos de botella en energía e infraestructura", resumió.
Jorge Todesca sostuvo: "Hay que reconocer el problema de precios, sincerar la inflación y corregir el exceso del gasto público, junto con una concertación que disminuya la intensidad de la puja distributiva".
En la Fundación Pensar, prepararon un plan para dos períodos presidenciales de Mauricio Macri, y mientras que los referentes de los otros partidos políticos creen que la inflación sólo podrá bajar en forma gradual, desde el 25% actual a un 5% en 2015, Sturzenegger cree que es posible lograrlo en un año. "Se puede eliminar la emisión excesiva sin ajuste", indicó.
La otra cuestión clave, según Sturzenegger, es la fuerte apreciación cambiaria: "A fines de 2011, el país estará más caro que en los 90 y, en realidad, es bueno tener un tipo de cambio depreciado, porque fomenta la inversión". Para revertir este problema cambiario, que complicará el balance comercial, "no hay que tener temor en utilizar el control de capitales".
Sin subsidios
Grindetti, en cambio, puso el acento en la cuestión fiscal, pues pidió un control más tajante de los subsidios en los servicios públicos, "para que sean reemplazados en forma parcial por subsidios a la demanda de los sectores más carenciados".
La otra clave consiste en subir la recaudación de los impuestos a las ganancias y bienes personales, para poder tomar, al mismo tiempo, el impuesto al cheque a cuenta del IVA.
En la Coalición Cívica -que en marzo presentará un plan a 20 años- Prat-Gay puso énfasis en la necesidad de mejorar los indicadores sociales y mejorar las expectativas, lo que redundará en una baja de la inflación. "Se la puede ir bajando para llegar a un 5 por ciento en 2015", señaló.
La estrategia debe complementarse "con una inserción inteligente en el mundo: ni los 90, ni aislamiento en un mundo que demanda los productos argentinos".
Lozano fue más pesimista que el resto: dijo que en 2011 "se agudizarán las inconsistencias con más inflación, fuga de capitales, retraso cambiario y problemas fiscales".
La única solución, agregó, será "un acuerdo para combatir la pobreza, lo que universalizará realmente los planes sociales, con una lucha expresa contra sectores monopólicos".
Transición tranquila
Equidistante, el economista Melconian señaló: "La sensatez puede ayudar, pero no va a llevar enseguida a la misma situación de la que gozan los otros países latinoamericanos". El socio de la consultora M&S dijo que puede haber "una transición tranquila" por un nivel de actividad alto, desempleo bajo, mercado cambiario holgado y un frente financiero tranquilo.
Los peligros, agregó, pasan por una inflación alta, el regreso de la "maquinita" de la emisión, las tarifas congeladas, inversión que no alcanza y la pobreza, que no baja.
DIXIT
"Hay que impulsar una inserción inteligente de la Argentina en el mundo"
Alfonso Prat Gay
Coalición Cívica
"Se puede eliminar la emisión excesiva sin caer en un ajuste"
Federico Sturzenegger
Pro
"Los peligros pasan por la inflación alta y el regreso de la 'maquinita' de emisión"
Carlos Melconian
Economista independiente
"Hay que reconocer el problema de precios y corregir el exceso de gasto público"
Jorge Todesca
PJ Federal
"La única solución pasa por una lucha expresa contra sectores monopólicos "
Claudio Lozano
Proyecto Sur
"La inflación desalienta inversiones y las cuentas públicas presentan un déficit encubierto"
Adrián Ramos
Union Cívica Radical