Massive Attack, Mika, Scissor Sisters, Hot Chip y Benjamin Biolay, entre otros, pasaron por el Hot Festival
A casi una década de su presentación, allá por enero de 2001 en el Campo Argentino de Polo, el Hot Festival volvió con el espíritu intacto: propuestas musicales de alto vuelo, delicados sonidos primermundistas y experiencias extramusicales para todos los gustos, que en esta oportunidad se sumaron a un espacio ideal para eventos masivos (la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, en Costanera Sur) y dos cálidas noches para disfrutar al aire libre. Aquí, un puñado de postales para recordar su celebrada segunda edición.
En la primera jornada, el viernes, un señor que no cree en el copyright , Gregg Gillis, con el seudónimo de "Girl Talk", hizo bailar a los asistentes con su clásico mash-up de ayer y hoy.
La boca abierta de un payaso como telón de fondo y el look arlequinesco de los músicos que acompañaron a Mika, en un show de 70 minutos que tuvo de todo: una cantante histriónica, una banda precisa que hasta actúa junto a la estrella libanesa, muchos hits, canciones al piano, gordas falsas a la hora de "Big Girl...", un acting con tachos al estilo de Stomp, y un baile final con chicos con sus cabezas cubiertas por máscaras de animales.
Scissor Sisters y una fiesta lisérgica y sexualmente explícita, incitada por el doble comando de Jake Shears y Ana Matronic; Hot Chip y su festejado show de electro-pop y el cierre con los franceses Phoenix.
Hubo, además de las presentaciones de en los distintos escenarios, un Cupido que propició citas instantáneas, un enano disfrazado de Elvis que casó parejas y una grúa que sostuvo un bar en el cielo ( sky bar ) para aprovechar los tiempos muertos del festival.
Anteayer, la figura excluyente de la noche fue Massive Attack, en su segunda visita al país: más rockeros, más oscuros y extremos que en su debut porteño, el combo de Bristol brilló bajo la conducción frenética y casi enfermiza de Robert 3D del Naja. Así, el cerebro de esta banda que cambió el sonido del rock y el pop de los años 90 paseó por toda su discografía, acompañado, según la ocasión, por las exquisitas voces de Martina Topley Bird -que había subido al escenario por la tarde en plan solista-, Daddy G -el hombre que volvió a las filas del grupo en su último álbum, Heligoland - y el inoxidable Horace Andy. (El jamaiquino, de riguroso traje negro, interpretó "Girl I Love You" y "Angel".)
Minutos antes, en el mismo escenario principal, Thievery Corporation desplegó su dub bailable y multiétnico con buenas dosis de descarga eléctrica. Prestigiosos DJ y productores de laboratorio, Rob Garza y Eric Hilton demostraron que también les puede sentar muy bien las multitudes festivaleras.
Stereophonics jugó un extraño papel de banda local -el baterista Javier Weyler es argentino- y Catupecu Machu -siempre locales- llevaron su potencia al escenario de espaldas al río con su acostumbrada solvencia rockera. Más temprano, el cantante francés Benjamin Biolay adelantó parte de lo que será su concierto de mañana, en Samsung (ver página 4), e hizo suspirar a más de una argentina con su encanto cool y sus letras susurradas.
Bienvenido sea, entonces, otra vez el Hot Festival y que se repita.