Al N°9 y al juvenil delantero los separan casi 20 años; ayer, anotaron los goles del éxito xeneize
Uno, el más veterano, logró el gol número 299 de su extensa y rica carrera. El otro, el adolescente, marcó sólo su primer tanto, en cinco actuaciones. Uno festejó hace poco sus jóvenes 37 años; el otro, cumplirá 19 en enero. Martín Palermo y Sergio Araujo, de ellos se trata la introducción, están separados por casi dos décadas; uno está muy cerca del retiro y el otro recién da sus primeros pero nada tímidos pasos, pero ayer dejaron de lado cualquier curiosidad del calendario para encumbrar, desde la ofensiva, al necesitado Boca. El chiquilín abrió el marcador a los 27 minutos del primer tiempo, con una buena definición de derecha tras una habilidosa acción individual, mientras que el Titán, con un zurdazo a centímetros de la línea de gol, con el arquero de Arsenal, Cristian Campestrini, vencido, redondeó una noche que no lucía para nada sencilla.
"Haber convertido mi primer gol en primera me genera una sensación increíble; es especial. Es el día más lindo de mi vida. Juro que lo soñé, sabía que si jugaba iba a poder festejar un gol. Quiero dedicárselo a mis padres, que siempre me apoyan. Pobres, pero no vinieron a la cancha porque, cuando no me ven, hago goles; entonces es como una cábala", dijo sonriendo el delantero nacido en Villa Crespo, que se inició en Atlanta, donde fue observado por Ramón Maddoni y éste lo llevó, primero al Club Parque, para luego sumarlo al club xeneize.
Hace pocos días, precisamente el martes pasado, en el Monumental, Araujo se había vestido de figura en el superclásico de reserva: anotó el gol del triunfo 1-0 y lo festejó como también lo hizo ayer, haciendo el gesto del Topo Gigio que patentó Juan Román Riquelme.
"No estaba teniendo buenos partidos en la reserva, pero confiaba en poder cambiar la racha cuando jugara en primera. Pero la victoria es mérito del equipo, que puso todo. Sabíamos que no podíamos dejar pasar la oportunidad y que teníamos que salir adelante. Perder con River fue duro, pero encontramos el mejor camino y hay que seguir así", expresó, cauto, Araujo, que el año pasado acaparó tanto la atención de Real Madrid que el poderoso club español acordó con Boca asegurarse la prioridad para comprar el pase, junto con otros juveniles.
"Sé que el Real Madrid tiene esa opción sobre mí y obviamente me halaga. Pero por ahora sólo pienso en consolidarme en Boca y recién ahí podré empezar a pensar en jugar algún día con estrellas como Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema o Higuaín", añadió el joven delantero, que reemplazó a los 21 minutos de juego a Lucas Viatri, que sufrió un traumatismo en el peroné izquierdo.
Palermo, que ayer sumó su gol número 229 con la camiseta de Boca, esta vez prefirió irse del estadio sin hacer declaraciones. Venía de vivir días complicados y el festejo de ayer resultó un desahogo.
Palermo y Araujo, tan distintos, pero juntos para hacer sonreír a Boca.