Brad y Angelina: la intimidad de una familia de película en Budapest
Lejos de los rumores de separación que cada tanto rodean a la pareja, la relación Jolie-Pitt parece estar viviendo uno de sus mejores momentos. Hace días visitaron un parque de Budapest junto con sus hijos Pax (6), Zahara (5) y Shiloh (4) para disfrutar de una tarde en familia. La gran atracción del paseo fue la tirolesa, el deporte que su hija Shiloh se animó a practicar sin miedo bajo la atenta mirada de sus padres. La pequeña no deja de sorprender a su familia. A pesar de su corta edad, la chica tiene sus propias manías, como la fascinación por la ropa masculina. De hecho, aún hoy insiste en que la vistan como varón y le digan Johnny. Fiel a la filosofía de criar a los niños en libertad, Brad Pitt (46) y Angelina Jolie (35) aceptan el desafío que les plantea su hija respetando, incluso, el pelo corto que la niña tanto defiende.
Lo cierto es que la actriz desde hace dos meses se encuentra en Europa del Este filmando Untitled Love Story, su primera película de ficción como directora [en 2007 dirigió el documental A Place in Time]. El film sigue de cerca la historia de amor de una pareja que se conoce en medio del drama de la guerra de Bosnia.
Si bien Pitt se encontraba en Nueva York promocionando la película animada Megamind, el actor viajó a Hungría para reencontrarse con su pareja, madre de sus seis hijos. En un descanso de las grabaciones, Jolie se hizo tiempo para dedicarse a la familia organizando, siempre con la ayuda de las nannies, una salida hacia un exclusivo spa de la región. Esa vez los acompañaron únicamente sus dos hijos mayores, Zahara y Pax.
Jolie, quien nunca ocultó un pasado de adicciones, hoy dice refugiarse en la vida sana y en el cuidado de sus hijos. “Mi madre murió de cáncer de ovarios hace unos años. Hay algo en eso del paso del tiempo que te hace tomar realmente conciencia del valor de la vida. Y estar saludable y feliz se ha convertido en una de mis prioridades todos los días de mi vida. Quiero ver a mis nietos, quiero ver a mis hijos crecer junto a Brad”, confesó.
La conformación de la familia Pitt es, por lo menos, compleja. En 2002, luego de haber viajado dos veces a Camboya para el rodaje de Tomb Raider, Jolie adoptó a su primer hijo, Maddox. Más tarde, junto con Brad, decidieron completar la familia con las adopciones de la pequeña Zahara, nacida en Etiopía, y de Pax, de ascendencia vietnamita. En el medio nació su primera hija biológica, Shiloh. Y, en 2008, llegaron sus mellizos, Knox Leon (2) y Vivienne (2). Hoy, los ocho alternan sus vidas entre su residencia habitual de Los Angeles y su casa “de fin de semana” ubicada en Nueva Orleans. Sin embargo, la última adquisición inmobiliaria del matrimonio mantiene despierto a todo el clan, que espera ansioso escaparse cuanto antes a su millonario paraíso: se trata de una mansión situada en las colinas de la pequeña localidad italiana de Valpolicella. El antojo le costó a la pareja 40 millones de dólares.
Antes de partir rumbo a Europa del Este, Angelina debió terminar de grabar las últimas escenas del film El turista, que protagoniza junto con Johnny Depp. Después, definió los preparativos de su primer largometraje como directora. Su marido, en cambio, tuvo que esperar a que finalizara el rodaje de The Tree of Life, la película en la que participa también Sean Penn. Apenas se desocupó, Brad hizo las valijas y se embarcó rumbo a Budapest para acompañar a su mujer. Ahora, mientras ella se ocupa de la filmación, él cuida de los hijos y practica su nueva pasión: la fotografía. ¿El marido perfecto? Responde Angelina: “Brad guarda ese fantástico equilibrio entre ser un extraordinario esposo y un padre cariñoso. Me gusta todo lo que él es. Es un caballero con todas las letras y un hombre de verdad”.